miércoles, 30 de diciembre de 2009

Fernando

Fernando tiene trabajo.
De sol a sol,
hace lo que el capataz le ordena.

Fernando no pregunta,
no protesta,
nunca enferma,
nunca tiene problemas
y si los tiene,
los silencia.

A Fernando, el dolor de espalda lo está matando,
A Fernando, el dolor de brazos,
de piernas,
de cabeza,
lo amordazan,
por eso calla
y al llegar a casa llora.
Llora y también calla
porque a su compañera le duelen
hombros, espalda, brazos, cabeza.
Húmeda y arrodillada
limpia portales del sol a las estrellas.

Fernando últimamente sólo piensa
que tiene el agua hasta el cuello,
que tiene un nudo que lo revienta.
Piensa que un día,
no podrá con el dolor suyo
ni con el de la mujer que sólo le mira con tristeza
y entonces se desatarán,
iracundas,
sus quejas.

2 comentarios:

  1. Los fernandos del mundo se alzaran un dia, rompiendo sus cadenas.
    Un Saludo

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  2. Desde finales del 2009 hay muchas cosas -prácticamente todas- que han ido a peor. Por ello rescato este poema y, con tu permiso, intentaré darle un poquito de promoción. Es una lástima que este blog de de tan hermoso nombre no sea todo lo prodigo que algunos quisieramos. Allá tonde subsistas, Silvia, un saludo lleno de afecto.
    http://blocdejavier.wordpress.com/2013/03/15/fernando/

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